Atlanta perdió 3-1 ante Ferro en Caballito. Los dirigidos por Pellerano pocas veces pudieron imponer su juego y fueron superados durante gran parte del encuentro. Una vez más quedó expuesta la desconexión entre el sacrificado Quintana y el resto de sus compañeros. Rago, que en muchos partidos fue figura y sostén de la columna vertebral del equipo, volvió a cometer errores que terminaron con la pelota dentro del arco.
El primer gol llegó a los 17 minutos. Tras un centro de Ozuna, Hoyos se anticipó a la salida del arquero bohemio y cabeceó al fondo de la red. Atlanta sintió el golpe y nunca mostró la rebeldía necesaria para inquietar a Monetti. El equipo atacó mal y defendió peor, mientras Ferro se sintió cada vez más cómodo con el desarrollo del partido.
A los ocho minutos del segundo tiempo, Parisi marcó el 2-0. Atlanta reaccionó y fue en busca del descuento. A los 15, Mendoza metió un buen centro y Quintana apareció de cabeza para poner el 2-1. El gol pareció darle vida al Bohemio, pero esa reacción duró poco.
A los 24 minutos llegó el golpe definitivo. Ferro salió rápido de contra y Atlanta defendió mal una jugada en la que incluso tenía superioridad numérica, con cinco defensores contra dos atacantes. García quedó mano a mano con Rago y el delantero volvió a aprovechar una mala salida del arquero para marcar el 3-1.
La derrota vuelve a mostrar que Atlanta está lejos de aquel equipo de la primera ronda. El campo de juego volvió a quedar largo y el equipo careció de juego asociado. El esfuerzo de Quintana termina siendo insuficiente, incluso cuando consigue convertir.
La próxima fecha será ante Nueva Chicago, en Mataderos, en un duelo de necesidades opuestas. El local buscará alejarse del fondo, mientras que el Bohemio intentará recuperar el rumbo y volver a meterse en la pelea en la recta final del campeonato.