ATLANTA CORTO LA RACHA Y VENCIÓ A CHACARITA EN VILLA CRESPO

El lunes 20 de abril de 2026 quedará marcado como una de esas noches que el hincha de Atlanta no olvidará. En el León Kolbowski, el Bohemio venció 1-0 a Chacarita Juniors y puso punto final a una racha de 16 partidos sin poder ganar el clásico en casa.

Y lo hizo con autoridad. Desde el arranque, los dirigidos por Cristian Pellerano salieron decididos a buscar el partido, entendiendo que para los hinchas se jugaba mucho más que tres puntos. Atlanta asumió el protagonismo, presionó alto por momentos y trató de imponer condiciones desde lo actitudinal, con un equipo comprometido y enfocado.

Chacarita, en cambio, tuvo un planteo más conservador. Apostó a esperar y salir de contra, pero prácticamente no inquietó a Rago, que en la primera mitad tuvo una noche tranquila. El local manejó mejor los tiempos, aunque le faltó claridad en los últimos metros para traducir ese dominio en situaciones concretas.

La segunda parte mantuvo la misma lógica: Atlanta proponiendo y la visita aguardando alguna oportunidad. Hasta que a los 6 minutos llegó la jugada que definió la historia. Tras un pelotazo largo, Álvarez ganó en velocidad por derecha y metió un centro preciso para la aparición de Ignacio Rodríguez, que definió para el 1-0.

Gol y desahogo. Porque más allá de la ventaja, el tanto representaba empezar a dejar atrás una racha pesada en el clásico.

A partir de ahí, el desarrollo cambió. Chacarita adelantó líneas obligado por el resultado y Atlanta comenzó a retroceder algunos metros para cerrar espacios y sostener la ventaja. El partido se emparejó, pero el Bohemio nunca perdió el control. Más allá de algún intento aislado de la visita, la defensa respondió con firmeza y no pasó sobresaltos.

La victoria fue justa. Atlanta fue el equipo que más lo buscó, el que tuvo una idea más clara y el que supo golpear en el momento indicado.

Había que ganar y se ganó.
Había que demostrar que lo de San Juan no fue casualidad y se ratificó.
Había que hacer valer la historia y el equipo respondió.

Con este resultado, Atlanta se mantiene en zona de Reducido de la Primera Nacional y llega con confianza al próximo compromiso: el domingo visitará a Güemes en Santiago del Estero, con la necesidad de sostener la levantada y seguir escalando en la tabla.

LUEGO DE 4 PARTIDOS… ¡GANÓ ATLANTA!

En su primera excursión al interior en esta Primera Nacional el Bohemio se sacó la mufa en San Juan. Venció por 2 a 1 a San Martín y cortó una racha de cuatro derrotas al hilo entre torneo y Copa.

El arranque fue más de lo mismo que venía preocupando. Atlanta volvió a pararse con línea de cinco y lo pagó caro. El local tomó la iniciativa y encontró la ventaja con Osores, que tras un tiro de esquina le ganó la espalda a Moreira y puso el 1-0. Otra vez a remar desde atrás.

Pero el segundo tiempo fue otra historia. Porque este equipo, golpeado y todo, tuvo reacción. Obligado por el resultado, soltó amarras, adelantó líneas y dejó de lado un esquema que hasta acá le venía dando más dudas que certezas. Y desde esa rebeldía empezó a cambiar el partido.

El empate llegó también por arriba: Moreira, con carácter para sobreponerse a su error, metió un cabezazo que valió más que un gol. Fue desahogo y punto de partida.

Después vino el golpe final. El ingreso de Álvarez le cambió la cara al ataque: velocidad, decisión y ganas de comerse la cancha. Ya había avisado contra Instituto, y en San Juan lo confirmó. En tiempo de descuento, sacó un remate furioso, al ángulo, imposible. Golazo y explosión.

Los dirigidos por Pellerano no solo dieron vuelta un partido: dieron una señal. Salieron del fondo, recuperaron confianza y llegan al clásico con otro estado anímico.

JORNADA DE CLÁSICO EN INFERIORES

Se disputó la primera fecha del torneo de inferiores donde Atlanta debutó nada más ni nada menos que frente a Chacarita.



COPA ARGENTINA: ELIMINADOS EN PRIMERA FASE

Tras cinco años de espera, Atlanta volvió a disputar un partido de Copa Argentina, pero su participación fue corta: cayó 2-0 frente a Instituto de Córdoba en Rafaela y quedó eliminado en la primera fase, tal como le había ocurrido en sus últimas dos presentaciones.

El partido arrancó con Atlanta intentando ser protagonista desde la posesión, pero sin generar peligro en ataque. Instituto, en cambio, fue más directo y claro, y creó las chances más peligrosas del primer tiempo, obligando a varias intervenciones de Francisco Rago, quien evitó en varias oportunidades que el conjunto cordobés se pusiera en ventaja.

Sin embargo, a los 21 minutos llegó el quiebre del partido. Un centro al área derivó en una desafortunada acción de Leonel Galeano, que en su intento por despejar terminó convirtiendo en contra el gol con el que se irían al vestuario.

En la segunda mitad Pellerano metio mano en el equipo, desarmó la línea de 5 que hasta el día de hoy jamás le dio resultado, y con el equipo un poco más equilibrado en los espacios del campo de juego se vio una mejor versión. 

Instituto, cómodo con el resultado, manejó los tiempos del partido y esperó su oportunidad para liquidarlo de contra. A los 88 minutos, Álex Luna capitalizó un error en el ataque del Bohemio, encabezó la contra y definió cruzado para sentenciar el 2-0 definitivo.

Si bien la gloria fue superior a lo largo de los 90 minutos, el bohemio se vuelve a quedar sin nada por errores propios. 

Ahora el Bohemio deberá enfocarse en el torneo y empezar a sumar de a tres si no quiere perderle pisada a los de arriba, con el objetivo, entre otros, de meterse en la próxima Copa Argentina como premio consuelo.

EL FUTBOL DE ATLANTA TAMBIEN ESTA VERDE

Por la séptima fecha de la Primera Nacional, Atlanta cayó 1-0 ante Ferro en un partido malo y de muy pocas emociones. El único gol de la tarde lo convirtió Lautaro Parisi a los 16 minutos del segundo tiempo.

Durante el primer tiempo casi no hubo situaciones claras de gol. Atlanta, fiel a su estilo, manejó la pelota pero sin profundidad y prácticamente no inquietó al arco rival. Ferro, ordenado, esperó su momento sin arriesgar demasiado.

En el complemento, el trámite del juego no sufrió grandes modificaciones hasta que, tras un centro al segundo palo, Parisi logró quebrar la resistencia de Rago y convirtió el único gol del encuentro. A partir de ahí, los dirigidos por Rondina cerraron los espacios en defensa y le cedieron la iniciativa a un Atlanta limitado, que deberá cambiar y mucho de cara al futuro si pretende pelear el ascenso.

Si bien Atlanta tiene más la pelota que sus rivales, el sector del campo donde la maneja y los toques intrascendentes hacia atrás no aportan soluciones, ya que no logra transformar ese dominio en situaciones concretas.

El hecho de jugar con cinco defensores, sumado a que solo de manera ocasional alguno se incorpora al mediocampo, provoca que la mayoría de las veces el equipo tenga más jugadores por detrás de la línea de la pelota. Esto hace que la primera opción de pase sea hacia atrás, ya que por delante el rival suele tener superioridad numérica. Como consecuencia, jugadores como Quintana, que deben ser referencia en el área, terminan retrocediendo para entrar en juego.

El próximo encuentro de Atlanta será frente a Instituto en Rafaela por la Copa Argentina. Habrá que ver si este equipo está a la altura de la historia grande del club.




DURA DERROTA ANTE TEMPERLEY

Por la sexta fecha del torneo de la Primera Nacional, Atlanta, que había comenzado en ventaja con gol de Quintana, cayó por 2-1 ante Temperley.

Los dirigidos por Cristian Pellerano contaron, a lo largo del encuentro, con las mejores oportunidades, pero dos errores los dejaron con las manos vacías.

El primer gol del partido llegó a los 24 minutos, cuando Quintana, dentro del área, se sacó la marca de encima y, de media vuelta, logró quebrar la resistencia del arquero local.

Con el resultado en contra, Temperley se adelantó en el campo y fue en busca de la igualdad, a la que llegó a partir del primer error de Atlanta. Tras un centro desde la derecha, Tomás Rojas no logró rechazar con precisión y terminó metiendo la pelota en su propio arco.

En el complemento, las mejores situaciones volvieron a ser para el Bohemio. Primero en los pies de Quintana, con un remate que tapó el arquero, y luego con un disparo de Bisanz que se fue por encima del travesaño.

Atlanta no aprovechó sus oportunidades y dejó con vida al Celeste, que sacó provecho de una mala salida de Rago desde el fondo. Tras una asistencia, Hauche definió al ángulo derecho para poner cifras definitivas al encuentro.

Con esta derrota, Atlanta continúa sin sumar puntos como visitante, con dos caídas en igual cantidad de presentaciones.

En la próxima fecha, el Bohemio recibirá a Ferro, en un cruce interzonal, con la obligación de sumar de a tres como local para no perderle pisada a los punteros de la zona.