Con goles de Nacho Rodríguez y Rodríguez Puch, Atlanta venció por 2 a 1 a Gimnasia de Jujuy en el estadio 23 de Agosto y mantiene viva la ilusión de llegar a la final por el primer ascenso. En la última fecha, el Bohemio deberá ganarle a Midland y esperar que Tristán Suárez pierda como local frente a Deportivo Maipú.
Durante la primera mitad, el encuentro fue parejo, trabado y sin mucha claridad en los últimos metros. Gimnasia de Jujuy tuvo sus aproximaciones, pero le faltó precisión para vencer a Rago. Atlanta, por su parte, no logró hacer pie ni sostener su juego asociado y se fue al descanso sin generar demasiado peligro.
En el complemento, el Bohemio mostró otra actitud y mayor contundencia. Pellerano reacomodó las piezas tras el ingreso de Nacho Rodríguez, quien había reemplazado al lesionado Álvarez en la primera mitad, y movió el banco para darle lugar a Jeremías Rodríguez Puch, que terminaría siendo clave en la definición del encuentro.
Ignacio Rodríguez abrió el marcador de cabeza tras un córner ejecutado con precisión. El gol le dio confianza a Atlanta y desacomodó al Lobo jujeño, que debió salir en busca del empate. Lejos de replegarse, el Bohemio aprovechó los espacios y volvió a golpear. A los 16 minutos, el ingresado Jeremías Rodríguez Puch apareció sin marca por el segundo palo y amplió la ventaja para poner el 2-0.
La reacción del local no tardó en llegar: cinco minutos después, Menéndez descontó y le puso suspenso a un cierre que se jugó a puro centro y empuje. En los minutos finales, el Lobo arrinconó a Atlanta contra su arco y estuvo cerca del empate con un tiro libre de Molina que dio en el travesaño. Sin embargo, el Bohemio resistió con orden, con Moreira y Ostachuk firmes en defensa, y se llevó tres puntos fundamentales de una cancha difícil ante un rival siempre complicado.
Atlanta volvió a demostrar que tiene carácter para afrontar partidos decisivos. En una cancha difícil y ante un rival que también se jugaba mucho, supo golpear en los momentos justos y resistir cuando más lo necesitaba. La ilusión del primer ascenso sigue intacta, aunque el equipo de Pellerano ya no depende de sí mismo: deberá ganar en la última fecha y esperar una derrota de Tristán Suárez para tener la oportunidad de disputar la final.