POR FAVOR... ¡BASTA!

Por la fecha 21 del torneo de la Primera Nacional San Martín de Tucumán goleó a Atlanta por 3 a 0 y profundizó aún más el mal momento futbolístico del conjunto dirigido por Erviti. Con esta derrota el bohemio llegó a 11 partidos sin sumar de a 3 en los cuales solo pudo convertir 2 goles.

Más allá de la estadística, Atlanta cada día juega peor. El técnico parece haber perdido el rumbo y no está dispuesto a cambiar su forma de jugar.

Porque cuando no sabes cómo quebrar líneas y no convertís tener posesión de la pelota no sirve de nada. Porque no siempre se puede salir jugando desde atrás, sobre todo cuando los rivales ya tomaron nota de esta fallida estrategia.

San Martin ayer generó poco y ayudado por errores groseros de Atlanta logró convertir tres goles.

Arrancó el partido metido atrás, dejando jugar de modo improductivo a un Atlanta. Salió de contra cuando pudo y aprovechó con pocas ideas los espacios que dejó el bohemio en cada incursión al campo rival.

Toda aquella estrategia del desgaste del rival que se canso de explicar Erviti, se volvió en contra y son sus propios dirigidos los que van sin claridad hasta cansarse.

Es una constante errónea la del bohemio que todos los partidos repiten sus fallidos intentos de llegar al arco rival desde el fondo y sin dividir la pelota.

En Tucumán un robo del santo en la mitad de la cancha tras una salida con pelota dominada agarró al equipo mal parado y terminó con el primer gol del conjunto local cuando Ramiro Fernández llegando desesperado de frente al arco se llevó por delante la pelota tras una muy buena tapada de Sumavil a Cano.

El segundo gol del santo llegó tras un error de Colombini que tras un tiro de esquina cabeceó hacia atrás asistiendo a Cano que convirtió de cabeza el 2 a 0 con el que se irían al descanso.

Pero los errores bohemios no terminaron ahí. El tercer gol fue consecuencia del error más grosero de la noche cuando Ballini le robó la pelota a Fernández en la puerta del área luego de un mal pase del arquero que cumplió con los conceptos futbolísticos del entrenador y asistió a Estigarribia que sin resistencia convirtió el tercer gol de la noche.

Erviti deberá meter mano en el equipo y cambiar su estrategia, caso contrario serán los dirigentes quienes deberán tomar algún tipo de decisión ya que los malos resultados en el fútbol argentino hacen insostenible cualquier tipo de proyecto a largo plazo pudiendo convertir desde lo estadístico lo que hasta no hace mucho fue un buen momento deportivo en uno de los peores de los últimos 30 años.


*FOTO GENTILEZA: WWW.ASCENSODELINTERIOR.COM.AR