ATLANTA DA PELEA

Atlanta le ganó a Estudiantes de Río Cuarto por 1 a 0 y se mantiene como escolta de Tigre. El gol bohemio lo convirtió Flores con un remate desde afuera del área que se metió en el ángulo superior derecho del arquero Olivera.

La lluvia caída minutos antes del inicio del encuentro y el buen estado del campo de juego fueron cómplices de las buenas intenciones con las que ambos equipos salieron a jugar el partido. Atlanta, como es costumbre desde la llegada de Erviti, manejo la pelota con criterio y seguridad mientras que el conjunto cordobés, salía rápido y aprovechaba los huecos que dejaba el local en mitad de cancha y en la zona defensiva. 

El partido se hizo rápido de ida y vuelta, Solari ganaba las espaldas de su marcador pero no andaba preciso con los centros. El conjunto celeste, atacaba menos pero con más peligro ante una defensa de Atlanta que generaba más dudas que tranquilidad y que de no ser por las malas definiciones de los delanteros de Estudiantes podía irse al descanso con algún gol en contra.

Pero cuando Atlanta tiene la pelota es un rival complicado porque no la arriesga y juega con seguridad buscando en desequilibrio en el rival. Fue así como sobre los 36 minutos del primer tiempo Flores, como ya es costumbre, recibió un pase bajo de Solari desde la derecha y con un remate esquinado abrió el marcador. 

Si bien hasta ese momento el resultado no era justo, en la segunda mitad la cosa sería distinta.

El técnico de Atlanta siempre tiene una lectura correcta del partido y dispuso el ingreso de Perales para darle un poco de seguridad a una defensa dubitativa.

Esto lejos de significar que el equipo se retrasaría en el campo defendiendo el gol, hizo que los laterales pudieran subir cuando la situación lo ameritaba. Estudiantes tenía la necesidad de adelantarse en el campo ante un Atlanta que defendía con muchos hombres y salía rápido de contra quedando en más de una oportunidad en superioridad numérica.

Superioridad que no pudo aprovechar porque por momentos la delantera bohemio parecía Colombini dependiente ya que todos los avances debían en algún momento pasar por sus pies. Pese no poder convertir el número 9 bohemio, tuvo un gran partido ya que era la voz de mando en cada ataque bohemio, se movía y daba indicaciones como si fuese un técnico dentro de la cancha.

Atlanta supo justificar el resultado en el segundo tiempo y quedó como único invicto en el torneo.

Ahora Atlanta deberá visitar a Temperley en el sur del Gran Buenos Aires sabiendo que si gana superará al conjunto de Victoria que tendrá su fecha libre.