¡ASI SE GANA UN CLASICO!

Atlanta demostró su grandeza y se quedó en San Martín con uno de los clásicos más importantes del fútbol argentino. El gol de cabeza de Colombini a los 9 minutos de la primera mitad, la solidez defensiva de la que ya nos habíamos olvidado para mantener el resultado y una actitud digna de un equipo que tiene muy claro cuál es el objetivo, fueron las claves de un triunfo que gracias a un espantoso arbitraje pudo quedan en la nada.

Si bien el debut oficial de Walter Erviti al frente del primer equipo se dio frente a Villa San Carlos a los pocos días de haber asumido y con el equipo aún en formación, el hincha bohemio en su mayoría entiende que el principal objetivo este año es lograr el tan ansiado retorno a la máxima categoría del fútbol argentino.

Si bien arrancar el torneo frente a tu clásico rival no es lo ideal por las complicaciones que puede traer una derrota, es una buena oportunidad para despejar las dudas en cuanto a la conformación del plantel que sobrevolaba por Villa Crespo. Independientemente del resultado positivo el hincha encontró motivos para mantener la calma.

Si bien aún no es posible la comparación con otros equipos, la presencia de jugadores como Rago, Pérez, Ochoa Giménez, Pedrozo o Colombini permiten ilusionar con que si los refuerzos se acoplan y se encuentran dentro del campo de juego, este equipo puede dar alguna satisfacción mayor que una victoria ante Chacarita.

Porque a pesar de sus manos en los bolsillos y la tranquilidad con la que se manejó durante el encuentro, Erviti demostró tener una buena visión del encuentro y tomar las decisiones correctas cuando el mismo cambia de rumbo.

Pero Atlanta no sólo debió enfrentar al conjunto funebrero que también disputó el encuentro como un partido distinto a los demás. También debió enfrentarse al desastroso y parcial arbitraje de Broggi que no cobró con el mismo reglamento las faltas y las protestas.

Si para el árbitro Gallegos, numero 9 funebrero, que casi saca de la cancha a Rago con un planchazo al tobillo solo fue tarjeta amarilla, no debió expulsar a Dramisino por una falta similar y si lo hace también debe expulsar al jugador local que fue a la pelota con la misma violencia que el jugador de Atlanta.

Mientras a Perales le saca tarjeta roja directa por protestar una falta en su contra, al mismo Gallegos que jugó más de un tiempo de regalo lo expulsa por el mismo motivo sacándole la segunda amarilla cuando el partido estaba llegando a su fin. 

Esperemos que esta mala actuación del árbitro sea un caso aislado y no sea una constante durante el resto del torneo.

Pero a pesar de ello Atlanta demostró coraje, garra y algunas de sus intenciones logrando sumar de a 3 en ese partido que todos empezaron a jugar en el mismo momento en que el cruce bohemio fue programado con All Boys y el clásico quedó a una bolilla de distancia.

 

 *Lamentablemente la secretaria de prensa de Chacarita Juniors recorto las acreditaciones argumentando falta de espacio físico para los medios de prensa y dejo a Bohemiopress sin acreditación. Por dicho motivo esta semana no podremos publicar fotografías junto con el comentario.*