CON LAS MANOS VACIAS

Cuando Fernando Echenique pito el final y la victoria de Estuantes sobre Atlanta se convirtió en realidad, el vacío en el pecho se fue llenando de tristeza y dolor. Atlanta, el equipo que lidero gran parte del verdadero torneo y que venía en plana levantada futbolística luego de que la AFA inventara un nuevo torneo, se quedaba definitivamente con las manos vacías.

Podríamos estar un buen rato escribiendo sobre si fue justa la victoria pincha con gol de Bandiera de cabeza a los 7 minutos de la segunda mitad o intentando analizar porque Atlanta no jugo todo el partido desde el inicio como lo jugo después de estar en desventaja.

Lo cierto es que para analizar el porqué de la eliminación es necesario recordad los motivos por los cuales Atlanta llego a esta instancia y todo lo que emocionalmente debieron afrontar estos jugadores durante el párate y el reinicio de la actividad.

El bohemio paso de estar puntero a cuatro puntos de su inmediato perseguidor a esta en la misma línea y con iguales posibilidades de ascenso que otros 16 equipos teniendo en cuenta que luego de ganar su zona debían disputar una final frente al ganador del otro grupo. Esa falta de representación y el poco valor que se le dio a lo conseguido por ellos dentro de la cancha afecto anímicamente a un plantel que  cuanto menos debió jugar una final con San Martin de Tucumán.

Porque en medio de este mini torneo Fabián Lisa renuncio a su cargo y los dirigentes de Atlanta no lograron contratar un reemplazante para que al menos oficie de motivador ante un plantel que lo que necesitaba era eso porque futbolísticamente todos sabemos lo que puede dar.

Porque Luego del primer partido dirigido a Cassano le dijeron que ya se podía ir de vacaciones y a los dos días ya estaba dirigiendo la práctica nuevamente.

Porque en medio de todo lo sucedido fueron apartados dos jugadores del plantel en circunstancias nunca aclaradas por ninguna de las partes.

Entonces ante lo antes mencionado podemos decir que Atlanta quedo afuera frente a Estudiantes pero pudo quedar afuera en alguno de los partidos anteriores. El silencio utilizado para defender al club durante el párate se extendió en muchos aspectos hasta el día de hoy y el escritorio que nos negó el ascenso finalmente no fue el del TAS sino el utilizado la calle Humboldt.

Ahora llego el momento de barajar y dar de nuevo. De armar un nuevo plantel (deberían participar del mismo las listas opositoras teniendo en cuenta que en breve se realizaran las elecciones) y de plantear un nuevo objetivo futbolístico que este a la altura de la historia.