OTRO GOLPE A LA ILUSION

Cuando Diego Ceballos, árbitro del encuentro entre Atlanta y Temperley, llevo su silbato a la boca y anuncio el final del encuentro, ambos equipos sabían que aunque las matemáticas aun estén de su lado, la participación en la definición por el primer ascenso les quedó bastante lejana.

Y más allá de la injusta e inaceptable decisión de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) en la cual no dio ninguna clase de ventaja a los equipos que mejor hicieron las cosas, algunos por no decir todos los problemas de los malos resultados en este mini torneo son pura y exclusivamente del bohemio.

Podemos estar mucho tiempo discutiendo si los problemas que llevan a que el bohemio no pueda repetir las actuaciones con las que sumo 41 puntos en el torneo que la AFA finalizó sin premios ni castigos son futbolísticos o anímicos.

Si bien la cuestión anímica y de confianza siempre son importantes surgen algunas inquietudes a las que quienes estamos afuera y alejados del día a día nos cuesta encontrar respuesta.

¿Qué hace Atlanta por superar los problemas extra futbolísticos?, ¿Por qué por tercer partido consecutivo el bohemio comenzó ganando y no logro quedarse con los 3 puntos?, ¿Por qué los rivales le convierten a los pocos minutos de haberse puesto en ventaja?, ¿Por qué la defensa a comete errores infantiles que el equipo termina pagando caro?, ¿Es necesario siempre arriesgar en la salida? Un despeje a la platea alta del gran León no es cuestión de ánimo sino de viveza. No siempre es necesario salir jugando A todos nos gusta ver jugar bien al conjunto de Lisa, pero en estos momentos la prioridad la tiene el resultado.

Frente al celeste, Atlanta entro dormido y en los primeros minutos no logro hacer pie. La visita, consciente de sus necesidades y de los defectos del bohemio por intentar salir jugando desde el fondo se plantó en el campo de un bohemio que sufría por cumplir con la orden de no tirar la pelota al campo contrario.

El gol de Ramiro Fernández con ayuda de Demartini cuando el partido llevaba media hora de juego puso al bohemio a prueba. ¿Estaba en condiciones de aguantar la presión de ir ganando luego de lo que sufrió frente a Agropecuario y Estudiantes? La respuesta a esa pregunta es qué no. La visita solo necesito de 6 minutos para que un error de Tecilla en la salida desde el fondo le permitiera a Vietto conseguir la igualdad con la que se fueron al descanso.

Con el partido igualado y con ambos equipos necesitados de un triunfo el imaginario popular indicaba que la segunda mitad debía ser abierta ya que ambos equipos irían en busca de los tres puntos. Nada de esto sucedió. Atlanta se paró en campo rival sin generar mucho peligro. La visita emparejo con el correr de los minutos pero tampoco lograban inquietar a Rago.

Los cambios de Lisa no cambiaron el esquema y quienes ingresaron jugaron en la misma posición que sus reemplazados, con  idénticas dificultades a la hora de quebrar a su rival y contando con solo dos oportunidades de gol. Primero López, que volvió de una larga inactividad, y luego Pedrozo cabecearon por sobre el travesaño desperdiciando las únicas chances que tuvo el bohemio para desnivelar en la segunda mitad.