GARRON Y CUENTA NUEVA

Por la fecha 1 del torneo más vergonzoso que la AFA podía organizar, Atlanta cayó como local por 2 a 0 ante Platense en el hecho más justo de los últimos 9 meses.

Podríamos encontrar excusas tales como que Atlanta se convirtió en un equipo previsible para sus rivales y que no cambio en nada su estilo. Pero la verdad es que un mal partido es muy pronto para sacar este tipo de conclusiones.

Pero la derrota ante el calamar fue justa porque a pesar de lo antes mencionado Atlanta tampoco fue el equipo que se convirtió en candidato allá lejos en el tiempo.

Decimos que fue justa porque el conjunto de Vicente López logro imponer su juego desde el inicio del partido y de no ser por Rago, que mantuvo el 1 a 0 hasta el final, el partido hubiese terminado en una goleada.

Decimos que fue justa porque el medio campo de Atlanta estuvo poco participativo y esto se sintió en todas las líneas. La defensa estuvo lenta y jamás pudo anticipar una jugada del conjunto visitante. Cada pelota filtrada a las espaldas de los defensores era una clara posibilidad de gol.

Decimos que fue justa porque la pelota casi no llegaba al área rival y los delanteros los tenían que bajar haciendo que las pocas jugadas en las que Atlanta genero peligro arrancaran de muy atrás y vayan perdiendo fuerza a medida que se acercaban al área.

Y el resultado fue justo a pesar del horrible arbitraje de Dobalo que debió cortar la jugada antes de que la pelota diera en la mano de Axel Ochoa y cobre el penal con que se abrió el resultado.

No hay manera de que no volver atrás la jugada cuando ve que Talpone cae al piso con la boca llena de sangre producto de un golpe del rival que ya sin marca logro finalizar una jugada que no debió llegar hasta ahí porque se tenia cortar con una falta táctica bastante antes de llegar al área.

Se jugó mal y se perdió. ¿Puede pasar? Por supuesto que sí. Lo que no debió pasar es la aceptación de un torneo en el que resignaste todo lo conseguido hasta el momento y en el cual en la segunda fecha ya no tengas margen de error. Atlanta pasó de estar primero a estar último.

Pero lo peor no es la derrota. Lo peor es que este formato de 7 fechas no tiene margen para dos partidos sin sumar de a 3. Si el bohemio no obtiene una victoria en su visita a Ferro en caballito, puede llegar a quedar a 5 o 6 puntos de los punteros a falta de 15 puntos por jugar.