POR UNA CABEZA


Suele pasar que el resultado de un partido es lo único que se recuerda con el paso del tiempo. Sobre todo si el equipo logra obtener el torneo.

El bohemio gana y sigue ahí arriba, pero su juego deja bastante que desear pese a que los resultados lo acompañan.

La victoria por 2 a 1 frente a Almirante Brown en Villa Crespo, pudo haber sido un empate y nadie hubiese podido decir nada. Es más, de no ser el Pepe Castro el técnico del equipo, la reacción del hincha cuando el equipo intenta constantemente salir desde el fondo como lo hacía con Bersce, o defiende con los once cada pelota parada del rival, hubiese generado algún que otro reproche como aquellos que le costaron la cabeza a Salvador Ragusa algunos años atrás.

Justamente de esa forma llegó el empate parcial de Almirante luego de que un tiro libre del Gury García se desviará en un jugador de los tantos que dificultaban la visión del arquero bohemio sin que esté pudiera reaccionar.

Y esto no fue un caso aislado. El bohemio defendió cada pelota parada que tuvo la visita de la misma manera y las consecuencias de esto pudieron ser graves ya que la fragata ponía a todos sus jugadores con excepción del arquero en campo bohemio mientras que este a resignaba las chances de capturar los rebotes y salir rápido de contragolpe.

Contra la fragata, al bohemio le alcanzó con un poco del buen pie y la inteligencia de Caneo que por fin jugó unos metros más adelante, y dio el pase que desemboco en el centro del gol de Colombini y el gran momento que está pasando el goleador Martínez para anticipar de cabeza a los jugadores de Almirante y mandar la pelota al fondo del arco.

Hay jugadores como para ilusionarse y un buen DT comandándolos. Pero hay mucho para mejorar desde lo futbolístico si se quiere lograr el objetivo del ascenso. Se viene el CADU como
visitante y el bohemio deberá empezar a mostrar porque merece ponerse el traje de candidato.