NI AUN VENCIDO...

Tratamos de encontrar una palabra que sintetice lo que paso en Villa Crespo y no la encontramos.

Atlanta y Estudiantes de Buenos Aires nos brindaron un partido lleno de emociones y de errores de juego.

Si en el fútbol no existieran los errores no habría goles que vienen del aprovechamiento de uno de los adversarios de esas falencias del rival. Pero cuando todos lo daban por muerto, el bohemio levantó un partido que quedará en la historia.

La victoria por 4 a 3 sobre Estudiantes convirtiendo 3 de los 4 goles en los últimos 5 minutos, desatando el delirio de todos, será recordada por siempre.

Lo bueno es que muy pocos recordarán como es que el bohemio estuvo al borde de quedarse con las manos vacías.

Graves errores defensivos sobre todo en sus centrales Tecilla y Cherro que parecieran aun no conectar pese a haber transcurrido ocho fechas y el abuso del juego por el centro, que tan pocos éxitos le dio hasta ahora, aunque fecha tras fecha deja a la clara que el bohemio hace la diferencia cada vez que abre la cancha y evita caer en embudo que propone su rival.

Porque tiene a un jugador distinto como Caneo que cuando entra puede hacer la diferencia tanto con la pelota como sin ella marcando el punto de salida en el cual arranca la contra rival ya que si este se para casi como doble cinco, su marca de turno se presenta como una buena opción a la hora de contragolpear con poco terreno para avanzar y generar peligro.

Los arbitrajes vuelven a dejar su marca cobrando un penal inexistente y que de no ser por esa arremetida histórica de este grupo que deja el alma en cada partido, nos hubiese dejado nuevamente sin nada ante un rival que jugó todo el segundo tiempo con 10 hombres.

El equipo del Pepe aún tiene mucho por mejorar, pero encuentros como el de ayer, por cómo se dieron las cosas y porque Estudiantes va a ser un rival directo a la hora de pelear el torneo, ayudan muchísimo desde lo anímico para que el equipo dejé atrás resultados como los de Riestra y Flandria, haciendo que el Gran León empiece a ser ese terreno donde el bohemio se haga fuerte y sume de a tres cada vez que juegue como local.

Párrafo aparte el excelente estado del campo de juego que permitió jugar después del diluvio que cayó en la Ciudad de Buenos Aires y que obligó a suspender casi todos los partidos de la fecha mientras que el del bohemio se pudo jugar sin problema y sin siquiera lo jugadores saliesen embarrados.