SE ACABO LA JODA!


Atlanta perdió con San Telmo en Villa Crespo en un partido en el que podía pasar cualquier cosa debido a la cantidad de lluvia caída las horas previas al encuentro.

La visita hizo méritos en el primer tiempo para convertir, pero lo pudo hacer gracias a un penal inventado por Yamil Possi cuando moría la primera mitad. Atlanta también puedo haber convertido pero la buena actuación del arquero candombero nos dejó a todos con el grito de gol en la garganta.   
Particularmente a quien escribe, le preocupaban otras cosas que van más allá del resultado.

Cosas que igual sucedieron pero que había que tener en cuenta más allá del empate parcial de Chaves y del segundo gol de San Telmo.

La accidentada lesión de Lugo que se perderá el reducido y el desgaste físico de algunos jugadores que por la alta rotación necesitan mostrar que están a la altura es algo que de cara a lo que se viene había que tratar de evitar más allá del resultado y no se hizo.

El resultado del último fin de semana inevitablemente va a pasar a un segundo plano en algunos días.
Si Atlanta hubiese goleado a San Telmo y pero pierde el primer partido del reducido, del partido de esta última fecha no se va a acordar nadie.

Si Atlanta gana en el octogonal final, estamos seguros que tampoco. Ningún hincha va a dejar de celebrar un ascenso ganado en la cancha por los resultados de los de los encuentros frente a  Acassuso, la UAI o San Telmo.

Llego la hora de la verdad. Futbolísticamente Atlanta no es un equipo que se destaque por sobre el resto, pero la cabeza, el físico, y la actitud, van a jugar un rol importante a la hora de lograr el objetivo del ascenso.

Ya no hay margen de error y ya no es necesario jugar bonito. El fútbol se convirtió en un juego en el cual saca mejores resultados el que no deja jugar.

Prueba de eso es ver a equipos como Acassuso o Estudiantes  en los primeros puestos o el ascenso Flandria que tuvo como mayor virtud el aguantar el 0 en su arco.