SIEMPRE LO MISMO!!!

Atlanta perdió 1 a 0 en Villa Crespo frente a español y sufrió una nueva frustración. ¿Cuantas van ya? ¿Sera la hora de desempolvar viejos debates de los años 80 sobre si somos un club de fútbol o un club con fútbol?

Antes de acelerar la respuesta, los invitamos a pasar sede y ver a ese montón de chicos practicando decenas de deportes que se añadieron en los últimos años y pensar nuevamente la respuesta o lo que es mejor aún, cambiar nuevamente la pregunta por la de si se puede ser un club completo cuyo deporte principal sea el fútbol 11 masculino, sin dejar de lado el resto de las actividades y el crecimiento institucional.

Seguramente la respuesta al nuevo planteo es que sí, pero nunca debemos olvidar que el fútbol es como la actividad principal, la que mas convoca, la que hoy por hoy más socios aporta y la que mayores ingresos pueden acercarle al club si se la realiza correctamente.

El crecimiento institucional de los últimos años es innegable. Desde el recupero de la sede hasta la actualidad, se anexaron muchísimas actividades y muchas de ellas con excelentes resultados pero el fútbol nunca está a la altura. Siempre falta algo para lograr objetivos concretos. Eso termina desgastando al hincha bohemio que ve al equipo fracasar año tras año sobre todo porque es la actividad en la que más se invierte, la que más preocupa y la que peores resultados da.

La realidad es que si uno año tras año comete los mismos errores, no se mantiene una base, para que el jugador comience a sentirse identificado con el club, desarma las inferiores para tapar baches por mal rendimiento de los que integran el plantel contratado y no se banca un proyecto a largo plazo que de una vez por todas incluya a las inferiores, por más que los resultados no se vean rápidamente, los fracasos van a ser eternos, los jugadores pasaran cobraran sus sueldos y se irán sin sentir ningún tipo de identificación por el club mientras que los pibes que vienen de abajo terminaran a préstamo en otros clubes.

Hasta hace unos meses uno al menos podía decir que era hincha de la hinchada. Que sentía orgullo de como alentaban y que siendo muchos o pocos siempre estábamos pese a los malos resultados.  Hoy, cuesta separar el fracaso deportivo de la apretada que derivo en la libertad de acción de Rodríguez, quien venía siendo uno de los de mejor rendimiento en el equipo.

Dicen que el fútbol da revancha, la pregunta en Atlanta es: ¿Dara revancha el socio? ¿Sera el fútbol un desencadenante para el cambio de autoridades? En las elecciones veremos cuál es el futuro de Atlanta y si de una buena vez logramos el equilibrio de ser un club cuya actividad principal sea el fútbol pero sin desatender el resto de las actividades.