COMO EL AVE FENIX...

Después de la semana negra, el bohemio debía volver al ruedo. Poca gente se hizo presente en Villa Crespo para ver el debut de Guillermo Duro al frente del primer equipo.

Enfrente, estaba el siempre complicado Fénix capitaneado por el ex bohemio Nicolas Cherro.

La incógnita de que podía pasar con este Atlanta luego del indeseable apriete de la barra los jugadores y la violencia física ejercida sobre Ezequiel  Rodríguez, que fue licenciado por la institución hasta definir su situación, ya que pidió la libertad de acción flotaba en el aire.

La gran actuación de Agustín Gómez bajo los tres palos hizo que Atlanta ganara un partido clave contra sus propios fantasmas.
Si de algo sabemos los hinchas bohemios es que los merecimientos no te hacen sumar de a 3, y esta vez, pese a que el resultado fue favorable, no fue la excepción.

Atlanta llegaba poco, pero lo suficiente para que Nicolas Francese se convierta en figura del conjunto vestido de rosa.
La visita llegaba más y con más peligro pero como comentamos anteriormente, Gómez se hizo gigante y frustro los intentos del rival.

El primer tiempo se iría al descanso con un mentiroso 0 a 0, ya que ambos equipos contaron con oportunidades para abrir el resultado.

Ya en la segunda mitad, el conjunto de Duro, se adelantaría en el campo de juego y tras 2 gambetas en el área, García seria víctima de una falta que permitirá a Ramos romper con el 0 desde el punto penal.

Luego del gol, se vio lo mejor del bohemio y  quizás la mayor diferencia entre la idea de Duro y la de Ruiz.
Atlanta jamás retrocedió y se convirtió en dominador del partido, estando incluso más cerca del segundo gol que Fénix del empate.

Este triunfo dejo al bohemio tercero en la tabla a siete de Morón y con un partido más.

Esperemos que con estos 3 puntos, la paz llegue a Villa Crespo.
Que el técnico pueda hacer uso de las instalaciones del club, establezca una rutina de trabajo y una identificación con la institución.
Pero sobre todas las cosas que todos entendamos que a los objetivos se  llega cuando las cuatro patas (jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas) están equilibradas.