Diez minutos parejos y el equipo de Vitrola empezó a desarrollar su fútbol. Distinto, con Lucas
Mancinelli que volvió al club y le daba proyección por derecha, con un Guzmán que las corrían todas hasta que salio golpeado, Andres que se movía por todo el frente de ataque y Aparicio que dividía ganando y pediendo pero con muchas ganas.
Mancinelli que volvió al club y le daba proyección por derecha, con un Guzmán que las corrían todas hasta que salio golpeado, Andres que se movía por todo el frente de ataque y Aparicio que dividía ganando y pediendo pero con muchas ganas.
En el medio Pogonza y Lorefice peleando y recuperando y siendo salida, mientras Ferragut se animaba por izquierda.
Lo interesante del equipo es que cuando atacaba proyectaba gente en ataque lo que complicaba al fondo jujeño.
Abrió la cuenta Andres con un anticipo de cabeza que venció a un inseguro Crivelli, después llego el segundo en una pelota que pelean en el área chica del lobo Soriano y Aparicio, que como no podía dominar el balon metió una chilena clavándote en la red.
Sorpresa en el caluroso mediodía en el norte argentino.
El segundo tiempo mostró un Gimnasia que salio a quemar las naves y un Atlanta que espero bien armado del medio para atras, pero dispuesto para salir de contra.
El tercero llego con la cabeza de Ferragut y el cuarto Andres con pelota cruzada ante la salida del uno del equipo de Salvador Ragussa para poner un 4-0 inapelable.
El equipo funciono mejor pero en el fondo se cometen errores infantiles como acompañar la marca o darle la pelota al rival por el apuro de salir jugando.
Excelente victoria y renovada la confianza para este equipo que después de dos dolorosas goleadas goleo y mejoro.
Ahora a buscar el triunfo frente a Guillermo Brown de Puerto Madryn para ir escapando de la zona de riesgo.

